viernes, 13 de mayo de 2011

¿Se puede predecir el futuro?

El interés del hombre de conocer el futuro se remonta al comienzo de la historia. La motivación que sirve de base a la práctica es la ansiedad de poder CONTROLAR el desenlace de actividades y acontecimientos que son importantes en nuestras vidas.

El hombre prehistórico se valía de fenómenos naturales en los que "leía" augurios sobre el resultado de sus expediciones de caza. En la antigüedad los oráculos, como el famoso de Delphi, ofrecían a los más altos mandatarios pronósticos de la suerte de todo el país.

Pero en la actualidad al hablar de pronósticos enseguida conjuramos imágenes de mujeres frente a bolas de cristal o métodos poco confiables como son los horóscopos en los diarios. ¿Quiere decir que el hombre moderno ha evolucionado a tal grado que ya no necesita ni busca controlar su futuro? ¡NO! La diferencia estriba en el TIPO de oráculos que social y culturalmente se nos permite validar.

Por ejemplo, escuchamos el informe del tiempo todas las noches para saber cómo vestirnos al día siguiente. Los hombres de negocios no desatienden ni un día los análisis económicos de los expertos en el mundo de finanzas. Las encuestas públicas anuncian con anticipación el resultado de procesos procelitistas. A pesar de la buena reputación de que gozan todos estos oráculos modernos, ¿cuándo fue la última vez que un meteorólogo pronosticó con acierto una tormenta, los economistas estuvieron de acuerdo cuándo bajaría la inflación, o ganó las elecciones el candidato que todos proclamaban como el favorito?

Estos pronósticos no son más confiables ni exactos de lo que pueden ser los de una persona que lee el Tarot, una carta astrológica o la palma de la mano, pero socialmente no es aceptable ir en busca de tales recursos desmereciendo totalmente su valor. ¡Hay algo un tanto cruel en una filosofía que nos permite valernos de asesoría para aumentar nuestro caudal monetario en la Bolsa de Valores, pero no para superar un agobiante trauma emocional!



En nuestra cultura peruana existen diversas formas o creencias sobre como se puede predcir el futuro, una de estas son los Chamanes. Hay muchas variantes de chamanismo en el mundo; lo siguiente son creencias compartidas por todas las formas de chamanismo:
  • Los espíritus existen y juegan un importante papel tanto en las vidas individuales como en la sociedad humana.
  • El chamán puede comunicarse con el mundo de los espíritus.
  • Los espíritus pueden ser buenos o malos.
  • El chamán puede tratar enfermedades causadas por espíritus malignos.
  • El chamán puede emplear técnicas para inducir trance para incitar éxtasis visionario.
  • El espíritu del chamán puede dejar el cuerpo para entrar en el mundo sobrenatural para buscar respuestas.
  • El chamán evoca imágenes de animales como guías de espíritus, presagios, y portadores de mensajes.
El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan las vidas de los vivientes. A diferencia de las religiones organizadas como el animismo o el animatismo que están lideradas por párrocos y que todos los miembros de una sociedad practican, el chamanismo requiere conocimientos individualizados y capacidades especiales. Los chamanes actúan fuera de religiones asentadas, y, tradicionalmente, actúan solos. Los chamanes pueden juntarse en asociaciones, como han hecho los practicantes tántricos indios.



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